Cómo guardar una Piscina Desmontable en 5 Pasos

¡Adiós verano! A guardar la piscina, pero ¿Cómo lo hago? ¿Por dónde empezar? Te conviene este post sobre cómo guardar una piscina desmontable en solo 5 pasos

Las piscinas desmontables cada día obtienen más seguidores por su versatilidad y facilidad de instalación. Ahora bien, se acaba el verano, y con él, los chapuzones, y por lo tanto debe guardarse de manera correcta.

Respondamos algo ¿Guardar o no guardar esa es la cuestión?

Es una de las preguntas que más se escucha en el mundo de las piscinas desmontables. Valorar ambas opciones dependerá de ciertos factores, en primer lugar, el ambiente donde vives. Muchos lugares no son tan fríos como Europa, por tanto, dejarla montada puede ser una opción favorable.

Ahora bien, si tu piscina desmontable es hinchable, es extremadamente recomendado que sea vaciada y almacenada. Los cambios de presión y temperatura bruscos la deforman a tal grado de romperla o hacer microperforaciones.

La recomendación de fábrica (y lo más seguro) es que sean vaciadas, desmontadas y almacenadas. Con ello, se protegerán los materiales de la intemperie, la lluvia, el sol, para alargar su vida útil. Ten la seguridad de que el próximo uso estará como nueva.

5 Pasos para guardar tu piscina desmontable

Es una de las recomendaciones que nos dan los fabricantes para que duren por más tiempo: guardarse. Pero ¿cómo hacerlo adecuadamente? ¿Qué pasos debo seguir para su almacenamiento? Pues aquí haremos un resumen sobre como guardar una piscina desmontable en 5 pasos.

1 – Vacía y reúsa el agua

Vaciar el contenido es el primer paso que debemos dar al querer guardar nuestra piscina desmontable. Pero no lo hagas por el hecho de vaciarla para guardarla, recuerda que es un elemento que podemos reutilizar.  Si tienes un jardín, pues bien úsala para regar sin gastar este recurso nuevo. Como precaución, no debes haber usado cloro u otras sustancias por lo menos 3 semanas antes de realizar el procedimiento.

Otra idea estupenda es, si tienes coche, darle una lavada y enjuagada con ese recurso que tienes en la piscina. Reusarla no solo te ahorrará dinero, también colocarás de tu parte para su mejor aprovechamiento. ¿Y es un proceso complicado vaciarla? Para nada. Solo debes quitar el tapón y adaptarlo a una manguera. Además, permitirá tomar más distancia de la casa, para no mojar otras superficies importantes.

2 – Lavar y secar

Una vez que la última gota de agua sale de la piscina, es momento de lavar y secar. Para iniciar es conveniente eliminar las incrustaciones o marcas que hayan quedado en la línea de flotación. Lava con detergentes suaves, y usa un cepillo.

Una vez realizado esto, puedes usar un paño para secar con detalle partes importantes de la misma. Esto aplica tanto para piscinas desmontables con liner como si son hinchables.

Es conveniente seguir las instrucciones del fabricante durante esta etapa. Y no hagamos estos procesos con prisa, ya que podemos hacerlos mal y causar daño a su integridad. Si tienes el manual de uso, échale un vistazo. Si no lo tienes, puedes visitar su web o dar una llamada y pedir consejos sobre el modelo que tienes.

3 – Revisar para realizar reparaciones

En este proceso, antes de desmontar, debemos revisar su integridad. Al momento de lavar o desmontar recuerda tratar con cuidado los materiales. El liner es una pieza importante y delicada, porque es la que contiene el agua.

Ahora bien, si tu piscina es hinchable y requieres reparar un pinchazo, este es el momento. Así, la guardarás y el material sellará en un mayor tiempo en seco. Algunas marcas incluyen un kit de reparación para esas contingencias.

4 – Desmontar los elementos de mantenimiento

Puede que mantengas el agua de tu piscina con depuradora y clorador. Con estos equipos debes quitar toda el agua que esté en el interior de sus componentes. Déjalos secar y guarda todos los elementos (tuberías, conexiones) en un lugar accesible.

5 – Doblar y guardar todos los elementos

Una vez realizada la debida limpieza y revisión de todos los componentes, es hora de guardar. Lo mejor es usar el mismo embalaje donde fue comprada. Si no, debes ubicar un embalaje para poder almacenar sus piezas.

Dobla con cuidado las lonas o los hinchables y coloca los plásticos que los cubren si aún los tienes. También hay que evitar que animales o insectos puedan esconderse en su interior.

Y tú, ¿Ya guardaste tu piscina de forma correcta?

Con estos 5 puntos te garantizamos que tendrás piscina por mucho tiempo. Podrás reusarla las veces que quieras y disfrutar de un tiempo diferente en la temporada de verano.

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